El poder de la mentalidad de un emprendedor de alto potencial.

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Por: Antonio Martín del Campo Márquez. Venture Partner en GCTI®️ Centro-Occidente.

“El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que nuestro objetivo sea demasiado alto y lo perdamos, sino que sea demasiado bajo y lo alcancemos.” — Miguel Angel.

Según el último informe del Banco Mundial mientras que en marzo menos empresas pequeñas y microempresas informaron haber sido afectadas negativamente por COVID-19, para mayo las empresas Mipymes estaban significativamente peor que las grandes. En mayo, solo el 3% de las grandes empresas reportaron un riesgo de caer en mora durante los siguientes tres meses, en comparación con el 40 y el 35% de las medianas y microempresas respectivamente. Más de un tercio de las pequeñas empresas han experimentado una reducción en el acceso al crédito, en comparación con sólo el 1% de las grandes empresas que experimentan este revés. En agosto se vio un aumento en la proporción de empresas que informaron temor de caer en mora en los próximos 3 meses. Si bien las grandes empresas habían sido las mejor posicionadas con respecto a poder cumplir con las obligaciones de pago en julio, en agosto se registró un aumento de 53 puntos porcentuales en las empresas que informaron una probabilidad de incurrir en mora en los meses siguientes.  Este hallazgo representa el mayor aumento en los impactos negativos de COVID-19 hasta el momento. 

La necesidad de transformaciones a ritmo acelerado se vuelve evidente, si se quiere crear valor como un emprendedor de alto potencial, se debe pensar y actuar en grande. El emprendedor de alto potencial, el que quiere escalar, tiene que tener más que clara su visión que el resto de la industria, estar adelantado mentalmente a los retos que puede experimentar y adaptarse sin perder nunca el objetivo final.

Sin embargo esto no es fácil, muchos emprendedores se pierden en el camino con el canto de las sirenas que los pierden de su visión inicial, y más en tiempos de pandemia y post-pandemia, acelerar muy rápido sin orden ni rumbo hará que pronto giren  sobre su propio eje y comiencen a quemar recursos que a su vez  tendrá como resultado que  el proyecto pierda velocidad.

En 1952, una mujer llamada Florence Chadwick decidió intentar el nado de las 26 millas entre la costa de California y la isla Catalina. Durante su nado, Chadwick viajó con un equipo cuyo trabajo era estar atento a los tiburones y estar preparado para ayudar en caso de calambres, lesiones o fatiga inesperados. Aproximadamente 15 horas después de nadar, una espesa niebla comenzó a nublar la visión y la confianza de Chadwick. Nadó durante otra hora antes de decidirse a dejarlo.  Mientras se sentaba en el bote tambaleante, descubrió que si hubiera continuado una milla más, habría llegado a la isla Catalina.

Dos meses después del intento fallido de Chadwick, decidió volverlo a intentar. Una vez más, se instaló una espesa niebla en el mar que no permitía la visibilidad pero esta vez tenía una imagen mental de la costa en su mente mientras avanzaba, aunque no veía más que la niebla, ella sabía que la costa estaba ahí, en su mente solo repetía “la costa está ahí”. Al final del día no solo tuvo éxito en este emprendimiento, sino que Chadwick terminó nadándolo dos veces más. Durante el verano de 1953, nadó con éxito el Canal de la Mancha (estableciendo un nuevo récord femenino), así como el Estrecho de Gibraltar (estableciendo un récord histórico de 5:06), el Bósforo y los Dardanelos.

El mantra y la visión en su mente de que  “la costa está ahí” fue la clave de su éxito. En 02X México entendemos que la primera gran batalla que tienen que ganar los emprendedores de alto potencial que están listos para escalar esta en el “mindset” del propio emprendedor, en su sistema de creencias y en la manera en que este ve al mundo, su industria, su habilidad para adquirir riesgos y que tan grande está dispuesto a pensar y vivir para llevar su emprendimiento al próximo nivel. 

Su visión, su forma de reinterpretar el futuro de las industrias en las que participa y su imaginación para adaptarse a nuevos entornos y mutar le dará un gran poder y un plus a la empresa por los años por venir, pero la primera batalla siempre estará en los paradigmas, en la mente de los propios emprendedores.